StudLink no nació en una oficina de software. Nació mirando el trabajo real de un stud, con sus cuadernos, sus socios y sus cuentas por cuadrar.
Quien maneja caballos en Monterrico conoce la escena: un cuaderno con los trabajos del día, mensajes sueltos de WhatsApp con las novedades, y a fin de mes la tarea ingrata de armar la cuenta de cada propietario para que todos queden conformes.
StudLink es la respuesta a ese desorden. Una herramienta construida con las reglas reales del negocio —la copropiedad, el reparto exacto, la confianza entre socios— y no un software genérico traído de afuera al que hay que amoldarse.
“Vínculo, movimiento y gestión.”
El símbolo de StudLink —dos trazos que se enlazan— representa lo que hace la plataforma: conectar a las personas de un stud alrededor de una información única y confiable.
El dinero se reparte al céntimo y a la vista de todos. La confianza entre socios se construye mostrando, no explicando.
La información de cada propietario es suya. Cumplimos la Ley 29733 y cada quien accede solo a lo que le corresponde.
Pensado para el celular, a plena luz, con las manos ocupadas. Si no sirve en el corral, no sirve.
Entendemos el negocio hípico peruano porque es nuestro mundo. No traducimos un producto extranjero: construimos el nuestro.
En un gremio que se mueve por confianza, importa saber con quién estás tratando. Aquí nos encuentras.
[Rol] — [Una línea sobre su relación con el mundo hípico o su aporte al proyecto.]
[Rol] — [Una línea sobre su relación con el mundo hípico o su aporte al proyecto.]
[Rol] — [Una línea sobre su relación con el mundo hípico o su aporte al proyecto.]
StudLink cumple la Ley 29733 de Protección de Datos Personales. Cada acceso queda registrado, cada rol ve únicamente lo que le corresponde, y ningún socio puede ver la información de otro stud. La seguridad no es una función más: es la base sobre la que se sostiene la confianza.
Cuéntanos cómo trabajas hoy y te mostramos cómo StudLink lo ordena.
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